miércoles, 29 de abril de 2015

Mi Primera Casketa


         Las casketas en la vida de un hombre pueden tener muchos significados o hasta marcar etapas. Por ejemplo; si un hombre se hace más de 5 casketas en un día: depresión. Si un bellaco lleva semanas saliendo con una mujer y deja de casketiarse es porque se enamoró: pendejo. Está la mejor casketa que es la que te hacen en un carro y te tienes que ir con to’ el bicho emplegosta’o a tu casa, y está la peor casketa que es la que te haces después de echar una mierda de polvo, esperas que se duerman y te la jalas bien cuidadosamente para que no se despierte y se sienta mal. Ya el soplabichos de Vlade en su mierda de post Tipos de Casketas nos habló de las categorías puñeteras, yo quiero enfatizar mi escrito a la más importante de las pajas, la primera.


         Siempre fui un “nerd” o un estofón como le decían en mis tiempos y me pasaba con los pendejos de la escuela haciendo dibujos de Mega Man e imaginando como se debían de ver las chochas de las nenas del salón. Al menos de ese grupito yo era el único alto y me pedían en los equipos de basket para jugar con los mayores, fue así que una vez jugando por mi casa conocí a el afamado Camacho “Shrek”. Él me pidió para su equipo y para el último tiro me la pasó, me fui de “panty” tirándola de 3 y él me dice: “¡Cabróoooon, deja las puñetas!”, yo me reí y me senté en el banco pasma’o esperando que me volvieran a pedir. Mientras tanto pensaba en qué carajos era una “puñeta”. Yo hasta ese día juraba que eso era solo una mala palabra que uno decía cuando se encojonaba o cuando veía un culo grande.


         Camacho salió de la cancha a fumar en los banquitos y yo lo seguí porque la curiosidad me jodía la mente. Me le senté al lado y le pregunté “Oye, ¿qué es una puñeta?” y él bien dispuesto empezó a explicarme: “Una puñeta es cuando tú te coges el bicho y te lo empiezas a jalar pa’ lante y pa’ tras…”, pero en eso llega Juanca Barkley (el único muchacho maduro del barrio) y lo interrumpe diciéndole “Cabrón, ¿qué tú haces?, déjale eso al papá porque él todavía es un chamaquito mano”. Ese día aprendí lo que era una puñeta y a lo que huele el crack. Aunque tenía 11 años y siento que estuve tarde para conocer la cosquillita del Diablo, escuché lo suficiente para ponerlo en práctica y me fui desespera’o para mi casa.


         De camino a mi hogar y con la mente en hacerme cantos el bichito me encuentro a mi familia montándose en el carro para irnos de visita a casa de abuela. Tuve que suspender mi encuentro sexual conmigo mismo para unos minutos más tardes, pero en hora buena porque mi abuela tenía la cajita trampiá con los canales frescos. Llego a casa de mi abuela y en la pichaera me voy al cuartito del degenere. Allí usé la táctica del “redial” aprendida de mi tío que consistía en poner Cartoon Network y luego Spice o Playboy y si sentía a alguien acercarse al cuarto le daba “redial” y quedaba como un niño inocente viendo muñequitos. Playboy siempre ha sido una mierda porque es más de modelaje y de chingoteo bien fake con rubias tetonas que no maman, por eso siempre preferí Spice.


         Cierro la puerta, recuesto la butaca, me lo saco y me pongo el control remoto en el muslo cosa de tenerlo cerca de mi mano puñetera y cambiarlo por si venía alguien. Pongo una película que todavía recuerdo que era de Asia Carrera porque tenía un triangulo de pelos en el chocho y empiezo a jalarme la casketa. Cuando ya voy a mitad del proceso siento que alguien viene y cambio de canal, pero se me hizo tarde ya que la puerta tenía el seguro dañado y mi abuela abrió. Yo actué normal, seguí viendo los muñequitos y me tapé el huevo con la camisa, ella siguió caminando y pareció no haberme visto. Salió del cuarto, pero la bellaquera y la intriga de terminar lo que empecé era tan grande que volví a trastearme el pipí viendo a una prieta menear las nalgas hasta que me vine unos 2 minutos después.


         Cuando salí para lavarme las manos, mi tío y mi abuela estaban sentados esperándome para hablar. Abochorna’o con cojones y con el calzoncillo pega’o al muslo, ni pregunté y me senté con ellos a escucharlos. Gracias a Dios supieron hablarme y mi tío me dijo lo típico: “Jose, vimos lo que estabas haciendo y no tienes de que preocuparte. Es una necesidad y es hasta saludable que lo hagas” y salió mi abuela y preguntó: “¿¡Pero por qué con Tom & Jerry, muchacho!?”. Más nunca volví a ver a mi abuela igual, incluso estuve 4 años sin volverla a visitar, pero ese mismo día llegué a mi casa, dibujé la chocha de Asia Carrera en mi libreta y me hice 3 casketas más mirándola.



8 comentarios:

  1. Con Tom y Jerry? No me hables mas! Jajajaja

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  2. Yo tengo unos hot pants de Tom and Jerry y tu no me has hecho caso.... -VF

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    1. YO TE HAGO CASO MAMI!!! ME MIDE 16 POR SI ACASO!!!!!

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  3. HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA

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  4. quiero hacer un blog para escribir mis historias. me motivaron cabrónes casketeros.

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  5. ¡JAJAJAJAJA! HAY QUE JODERSE.

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  6. LA PRIMERA MÍA FUE A LOS 6 PARA 7 AÑOS!!!!!! CASKETERO FULL!!!!!!!!!!!

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