sábado, 20 de agosto de 2016

¡Gracias, Mónica!




         La tarde de este pasado sábado 13 de agosto, Puerto Rico se olvidó de los problemas que enfrenta como país y de todas las divisiones entre sus clases sociales. Se sintió una unión que probablemente nunca se había vivido y la alegría de un pueblo que ya perdía la fe; todo se transformó en un motivo de celebración, fue definitivamente algo histórico. Todo un país se detuvo por aproximadamente hora y media para presenciar y ser parte del capítulo que más nos ha unificado como pueblo en estos últimos 50 años. Sentados, parados, callados, gritando y nerviosos con cojones estábamos todos los boricuas mientras veíamos un partido de un deporte que hasta agosto fue de irrelevancia para la mayoría de los que fuimos testigos de la primera medalla de oro en unas olimpiadas para Puerto Rico.

          Mónica Puig; una joven de solo 22 años y rankeada #34 a nivel mundial como tenista profesional, nos demostró que no siempre gana el mejor sino el que más deseos y hambre tenga. En su transcurso por el oro derrotó a la #18, la #14, la #4 y la #2 del mundo. Este triunfo llegó a nuestra isla en el mejor momento, cuando ya se había perdido casi toda esperanza: con una celebración, nos ayudó a desligar nuestras mentes al menos un instantes de temas que a algunos nos deprimen y a otros, los hacen más estúpidos. Por eso me tomé la molestia de enumerar todos los tópicos que gracias a Mónica quedaron en el pasado:



El Naled: Puerto Rico volvió a ser conejillo de india para un “experimento” de fumigación el cual parece traer más daños que beneficios. Obviamente ahí estaban todos tirando fotos a cualquier mancha del cielo así fueran del propio humo de su saludable cigarrillo. Personas matándose, pero molestas porque se les ayuda a lograrlo. Porque sí, porque nos amaestraron a que siempre hay quejarse de algo para ser más puertorriqueños. Pero si queremos protestar por algo importante y contestar con respeto el gesto de la medalla, ¿por qué no abogamos para que cambien el Día de la Constitución del ELA por el 13 de agosto? y así no olvidamos un verdadero logro. Al menos gracias a Mónica esa gente que se quejaba del cáncer por la fumigación festejaron y dejaron de pintar cartulinas mientras se comían unos nuggets de McDonalds y se bebían una Coca Cola grande.



Ana Cacho: El caso que nunca va a acabar. El tema que ha demostrado lo que ya todos sabíamos: que el sistema de justicia de Puerto Rico es una mierda y que el boricua es más farandulero que humano. Es triste el suceso, pero se le ha dado demasiada importancia a un tópico que el gobierno usa como bolita de humo pa’ cogernos de pendejos. Ya van 6 años de la muerte del pobre Lorenzo y gracias a Mónica ese nene pudo coger un nap de paz entre tanta mierda.



La Junta de Control Fiscal: PROMESA fue  de lo único importante que se hablaba y que realmente nos debe importar porque promete jodernos por una década, mínimo. Lo triste del asunto es que los rebeldes de Borikén sabían de La Junta hacía casi un año, pero no fue hasta que la aprobaron que entendieron que era adecuado pelear. Hicieron o hacen –no sé en realidad porque nunca se han podido juntar más de 8 personas (contando la seguridad)– protestas y vandalismo frente al Tribunal Federal a ver si no les bajan el sueldo mínimo a $4.25. De esas 6 personas que hacían o hacen huelga allí ninguno ha leído de lo que trata PROMESA como tal, dos porque solo les importa amanecerse jodiendo en la calle y los otros cuatro porque no saben leer. Una vez más, gracias a Mónica esa gente pudo celebrar algo por el país e irse a bañar.



Las medallas de Gigi Fernández: Una señora bucha y penepé revolcó todo el internet con un simple tweet. Se desató la furia de todos esos que defienden cualquier comunidad existente y los que les encanta sentirse ofendidos solo porque esta señora boricua ganó dos medallas de oro con una camisa que decía las iniciales de Satanás, “USA”. Pero como siempre, los que quieren mezclar TODO con política fueron los únicos que dejaron a Walgreens sin Kleenex por una semana. Gracias a Mónica que dio un partido cabrón para ganar el oro y entre los comentarios sobre el juego todos pudieron desquitarse de Gigi haciendo alusión a su rígido y abultado pene. ¡Gigi Fernández es hermafrodita!



Pokémon Go: El último tema que parecía no tener fecha de expiración lo fue esta aplicación que tenía/tiene a los adultos más apendeja'os de lo normal. Un juego que toda la vida ha sido para chamaquitos ahora tiene a los adultos peleando entre cuál generación es mejor como método de defensa a su inmadurez. Como al típico boricua le gusta llevarle la contraria a Darwin, se puede decir que así hayas nacido en el 1920 si juegas con Pokémones en el 2016, eres millenial y de los más pendejos. Pokémon hizo que los feos campeen orgullosos de ser vírgenes y gracias a Mónica, estos se cogieron un break a ver si el huevo les crece, pero dentro de una chocha.



         En fin, ahora lo importante es darle a Mónica Puig el respeto que se merece y esta vez hacer la diferencia y no manchar sus logros con rumores o bochinches pendejos. Mónica le trajo al país mucho más que una medalla de oro, nos devolvió el orgullo patrio ante el mundo y volvió darle brillo a este puntito en el mapa. Estamos en deuda con ella y la mejor forma de reciprocar su hazaña es con apoyo. Así como celebramos su victoria por nosotros, si en algún momento cae debemos servir respaldo por ella. ¡Gracias, Mónica! #PUÑETA



No hay comentarios:

Publicar un comentario